(¡¡Ja ja ja ja!! Vamos, sigamos jugando)
Se escuchaban risas por doquier, ella solo corria sin tener rumbo fijo, las risas la atormentaban, la abrumaba, no sabia que sucedia, el psiquiatra había dicho que con esas pastillas estas alucinaciones desaparecerían...
Corría desesperada, ya había dado dos vueltas a la casa, y solo escuchaba esas risas, esos niños, y aquel hombre que con voz ronca le decía
-¡Ven a jugar, como cuando eras pequeña!
¡¿Quien eres?!
Gritaba con desesperación, se tapaba los oídos, hasta que regreso a su habitación, se encerró, echo llave a la puerta y solo escucho una voz infantil y tres pequeños dedos que estaban por debajo de la puerta
-¡Ven, ¿A caso ya no quieres jugar con nosotros?! Él te espera, te llevara con nosotros, ven que todo aquí es tan divertido y aunque corras de nosotros no te desharás.
Lloraba cuando escucho, que la puerta de su pequeño ropero se comenzó a abrir, y vio aquellos ojos que alguna vez sus padres le dijeron, que era "producto de su imaginación"; pero como es que un producto de su imaginación le estaba causando daño, como pudo tomar su mano y sonreírle de esa manera, llevandola lentamente hacia la ventana que daba a la cochera, pero ya no lucho más, solo sonrió y le dijo :
-"¿prometes que me divertire? ...
Camino y al abrir los ojos...una gran sonrisa esbozó en los labios...
- ¡Hola!...
♂Sophia de Ferenc♀

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